En los últimos días ha surgido un debate sobre si las bombas guiadas de precisión matan civiles o no, y en el cual se han vertido numerosos errores por falta de conocimiento del público. Hay una enorme labor que hacer para que el público conozca mejor el mundo de la defensa, y se puedan tratar los temas fuera de la demagogia. Con este breve post espero ayudar algo en la labor.

Debemos de aclarar en primer lugar algunos conceptos. Una bomba guiada de precisión tiene como objetivo el ser precisa, como su nombre indica, y con esa precisión se consigue dar en el objetivo militar legítimo, y no en uno civil. Pero el objetivo primordial por el cual se desarrollaron este tipo de armas, fue para hacer que cada misión costara lo menos posible, tanto en vidas humanas, prisioneros de guerra, o materiales. En vez de exponer a los misiles antiaéreos (SAM) y artillería antiaérea (AAA) varias misiones con decenas de aviones cada una para destruir un objetivo, con una y un par de aviones (sin contar la escolta) volando a media cota desde donde se quitaban la AAA, se podría cumplir con éxito la misión. Por supuesto, su desarrollo también fue fomentada en gran medida para reducir los daños colaterales.

¿Pero esta precisión es suficiente para garantizar las menos bajas posibles, o hay otros factores? Continuemos.

 

Causas de las Bajas Civiles

Estos cuatro parámetros son fundamentales en el índice de bajas civiles causadas involuntariamente. Decimos involuntariamente, ya que pueden cometerse crímenes de guerra, o errores en el sistema de guiado.

Inteligencia: si una bomba con una precisión extrema y bajo daño colateral es lanzada contra un autobús lleno de niños, se habrán causado bajas civiles que desprestigian al país que la ha lanzado, se habrán gastado unos recursos en una misión inútil, y además ha dejado otro posible objetivo intacto, ya que los recursos aéreos son limitados y se priorizan objetivos. Por tanto una inteligencia adecuada será primordial, más que el resto de parámetros, pues los anulará.

Los errores pueden deberse a muchos motivos. Por ejemplo, por un informante que da información errónea, tal y como ocurrió el 4 de septiembre de 2009 en Kunduz, Afganistán. Dos camiones cisterna habían sido tomados por los talibanes, pero ambos se quedaron atascados, de manera que abandonados, fueron cientos de civiles a extraer el combustible que había en ellos. El informante aseguró que eran todos insurgentes, por lo que un F-16 lanzó dos GBU-38 de 230 Kg, causando 142 muertos.

Precisión: las bombas guiadas de precisión permiten dar en el objetivo que se pretende atacar y no otro, de manera que se reducen los daños a otras estructuras.

Peso y tipo de cabeza de guerra: a mayor cantidad de explosivo, mayor posibilidad de daños colaterales, pero el tipo de cabeza de guerra también afectará a estos. Las cabezas de guerra de fragmentación dispersan miles de fragmentos por un extenso área, por lo tanto, serán más perjudiciales que las de propósito general. Una bomba de propósito general Mk 82 crea un área letal de 2.400 m2, diseminando más de 8.000 fragmentos de metralla. La variante de fragmentación, la PF-82, produce un área letal superior a 30.000 m2, dispersando más de 32.000 fragmentos.

Nivel de daño colateral aceptable durante la fase de Estimación del Daño Colateral en el proceso de fijación de objetivos. Esto último es importante, ya que se asumen bajas civiles cuando se atacan objetivos militares. Así ocurrió en un intento de eliminar a Ali Hassan al-Majid, más conocido como «Alí el Químico» el 5 de abril de 2003 en Basora, Irak. Se utilizó una bomba del tipo GBU-12 o GBU-38. A pesar de su relativamente escasa baja potencia, se destruyó no solo el edificio donde supuestamente estaba, sino dos casas al lado de éste, matando 17 personas e hiriendo a 5. Aquí se dio además un fallo de inteligencia, ya que no estaba allí el objetivo.

 

Daño colateral de las bombas de precisión

Las bombas guiadas de precisión reducen los daños colaterales respecto a las no guiadas. Eso es un hecho incontestable. De hecho, en Vietnam, donde se usaron por primera vez las bombas guiadas por láser, en las áreas pobladas cercanas a Hanoi y Haiphong, las LGBs se conviertieron en el arma preferida por su bajo daño colateral. El ataque de los mismos objetivos con bombas no guiadas hubiera sido mucho más pernicioso para la población civil, perjudicando al desarrollo global de la guerra.

Por desgracia, numerosos objetivos militares se han encontrado entremezclados en la infraestructura civil, de manera que el ataque a estos acababa en masacres. Vamos a ir a la Guerra de Yom Kippur para ver un ejemplo de esto. El 9 de octubre de 1973, la IAF atacó con varios F-4 Phantoms un HQ (cuartel general) de la SyAAF en Damasco. El blanco se había localizado perfectamente y se señaló convenientemente por uno de los F-4. A continuación lanzaron numerosas bombas no guiadas, de las cuales el 70% cayeron en el área residencial cercana al HQ causando unos 200 entre muertos y heridos civiles. De haber contado con bombas de precisión, con tan solo un par se hubiera asegurado el objetivo y evitado la muerte de numerosos civiles.

Por tanto, la introducción del armamento guiado de precisión ha supuesto un ahorro ingente de bajas civiles, ¿pero es esta precisión bastante para evitar las bajas civiles? No. De hecho, en el caso expuesto, aunque se hubiera utilizado armamento guiado, el HQ estaba rodeado de apartamentos, que se hubieran visto afectados por la explosión de las bombas guiadas.

La potencia y tipo de cabeza de guerra de la bomba es otro factor esencial. Veamos el efecto de la potencia de la carga de estas en la estructura de edificios y la población civil en dos bombas guiadas por láser de uso común, la GBU-10 y la 12:

GBU-10: es una bomba de 940 Kg aproximadamente, mucho más potente que la utilizada en el ataque contra el autobús de niños en Yemen, la GBU-12. Su cabeza de guerra contiene 467 Kg de alto explosivo (HE) y más de 14.000 fragmentos. Podría destruir un edificio a una distancia de 40 metros del punto de impacto, lo dejaría dañado sin reparación posible a 90 y dañado/inhabitable a 430. Podría causar un cráter de 9 metros de diámetro y 2.7 de profundidad en tierra pesada.

GBU-12: es una bomba de 230 Kg. Su cabeza de guerra contiene 96 Kg de HE y más de 8.000 fragmentos. Podría destruir un edificio a una distancia de 20 metros, lo dejaría dañado sin reparación posible a 40 y dañado/inhabitable a 180. Podría causar un cráter de 4.5 metros de diámetro y 1.5 de profundidad en tierra pesada.

Explosive Weapons in Populated Areas: technical considerations relevant to their use and effects. Special Report, ARES.

Por tanto, una bomba como la GBU-10 no es muy adecuada para atacar objetivos en zonas pobladas por los enormes daños colaterales que puede causar, aunque su potencia puede ser necesaria ante grandes edificios, estructuras protegidas, puentes, etc. Para ello se adoptan otra serie de medidas para que ese gran efecto destructivo tengan las menores consecuencias posibles, como el «knocks on the roof». Es por ello que posiblemente Arabia Saudí utilizara una de las bombas más pequeñas de su arsenal, la GBU-12, al atacar un autobús lleno de niños el 9 de agosto de este año, conteniendo así los daños colaterales en lo que ellos creían que era un objetivo legítimo, es decir, ocupado con personal militar o líderes hutíes. De haber lanzado una GBU-10, el número de bajas civiles hubiera sido mucho más alto.

 

Bombas de bajo daño colateral.

Si de verdad se quieren reducir los daños colaterales para evitar las bajas civiles en lo posible, se tendría que recurrir a las armas de bajo daño colateral. Pero no debemos de olvidar que estas armas son de escasos efectos, por lo que para ciertos objetivos se muestran insuficientes. Estas bombas pueden ser de tres tipos: de baja carga explosiva, de cabeza de guerra inerte, o con un cuerpo de material que evite la creación de fragmentos peligrosos.

En el primer caso tenemos misiles como el Hellfire que contiene una carga explosiva reducida (8 o 9 Kg), o a las Small Diameter Bombs. En las SDB tenemos dos versiones. La primera, la GBU-39 SDB, es una bomba guiada por GPS/INS (hay otras variantes) de 113 Kg, con una cabeza de guerra de 93 Kg. La SDB II o GBU-53/B, pesa 93 kilos y 48 de ellos son de la cabeza de guerra.

Luego tenemos a versiones de bombas o misiles con carga inerte, por ejemplo, de hormigón, que confían tan solo en la energía cinética para provocar daños bastante bajos. Por citar algunos ejemplos, tenemos al Hellfire, con sus casi 50 Kg viajando a velocidad supersónica baja (Mach 1.3), en la versión con carga inerte, la ATM-114Q Hellfire II, causando unos daños bastante limitados. Su uso sería contra individuos o vehículos ligeros.

También hay GBU-12 inertes con carga de hormigón. Esta bomba tiene un peso de 230 Kg, por lo que los efectos destructivos serán mayores a los del Hellfire inerte. Fueron utilizadas en las operaciones Northern Watch y Southern Watch contra sistemas SAM que estaban cerca de escuelas o estructuras civiles.

En el tercer tipo tenemos a la BLU-129/B, mucho más cara que las opciones anteriores. Es una bomba de muy bajo daño colateral gracias a su reducida carga explosiva y a su cuerpo de fibra de carbono, que se desintegra con la explosión, no soltando fragmentos. Según la USAF, reduce a una tercera parte la posibilidad de daños a otros que no sean el objetivo. Su precio es de 116.000 dólares sin incluir el kit de guiado JDAM. La GBU-39 también tiene una versión que sigue un principio parecido, y que se denomina Focused Lethality Munition (FLM).

Además de esto, hay armas o procedimientos destinadas a reducir la probabilidad de causar bajas civiles asegurando qué tipo de objetivo se va a atacar. En el primer caso tenemos las loitering munition, que permanecen largo tiempo en el aire, pudiendo atacar al objetivo en el lugar más propicio para evitar daños colaterales, o para asegurar que la inteligencia proporcionada era correcta. En el segundo tenemos el uso de JTACS, UAVs, un entrenamiento adecuado de los pilotos, etc.

¿Alguna de estas caras medidas sirve para evitar bajas civiles? La respuesta en un NO rotundo. No se van a evitar las imágenes de niños muertos, ni los bombardeos a autobuses, etc, ya sea por propia voluntad del ejército de quien la lanza o en contra de ella. Las bajas civiles son inevitables y más cuando se está involucrado en una guerra contrainsurgencia. En este tipo de guerra el enemigo siempre va a intentar que causes el mayor número de bajas civiles para desprestigiar tanto de cara a la comunidad internacional como a la propia población del país.

Lo que es también inevitable es el uso hipócrita de las bajas civiles, en especial niños, para desprestigiar a un bando que no es del gusto de alguien. Cualquier suceso en el que se vean envueltos niños muertos valdrá para utilizar palabras de manera imprecisa y exagerada a dicha operación militar. Términos como genocidio, crímenes de guerra son los más usados. He dicho que es hipócrita dicho uso, ya que esas personas tienen una visión maníquea de la realidad, por lo tanto, cuando su bando, el bueno, causa las mismas bajas, las suele negar, achacar a la propaganda del “enemigo”, o a atentados de falsa bandera o cualquier pintoresca excusa que mantenga su idílica visión de la realidad.

 

Fuentes:

Cross, Kenneth, Ove Dullum, Marc Garlasco & N.R. Jenzen-Jones. 2015. Explosive Weapons in Populated Areas: technical considerations relevant to their use and effects. Special Report. Perth: Armament Research Services (ARES).

Tom Cooper. 2015. Arab MiGs. Volume 6: October 1973 War, Part 2. Harpia Publishing.

Explosive weapon effects – final report, GICHD, Geneva, febrero de 2017.

AEQ Portfolio Defense System.

Teniente General Buster C. Glosson, USAF. «Impacto del armamento de precisión en las operaciones de combate». Air & Space Power Journal – Español Primavera Trimestre 1994.

Coronel Ernie Haendschke, USAF. «Agregar Flechas Menos Mortíferas para las Operaciones Aéreas de Contrainsurgencias». Air & Space Power Journal – Español Segundo Trimestre 2011.

http://www.ordtech-industries.com/2products/Bomb_General/Mk84/Mk84.html

http://www.ordtech-industries.com/2products/Bomb_General/Mk82/Mk82.html