En septiembre de 2015 Rusia interviene militarmente en Siria en apoyo de uno de sus más antiguos aliados. Tiempo atrás, muchos dudaban de algo así, incluso algunos expertos del panorama ruso, ya que según estos, Siria no era vital para los intereses rusos, y Rusia no era una potencia intervencionista.

La intervención del ejército ruso se ha limitado principalmente a un despliegue aéreo, tanto basado en tierra como embarcado, con la corta y tortuosa presencia del portaaviones Kuznetsov. Además, un despliegue terrestre con tres fines:

  • Protección de la fuerza. Aquí habrían participado contratistas de Wagner y fueras regulares rusas, sistemas de defensa antiaérea y de guerra electrónica.
  • Entrenamiento de las fuerzas armadas sirias y aliados.
  • Apoyo en campos donde el ejército sirio carece por completo de capacidades. Así tenemos asaltos helitransportados, coordinar los ataques aéreos desde tierra, etc.

Por último, un despliegue naval para protección de la fuerza, de su aliado Assad frente a las injerencias de EEUU y aliados, protección del «Syrian Express», etc.

Como vemos, falta el boots on the ground, el despliegue de una fuerza terrestre de importancia que participara en las campañas juntos a las fuerzas armadas sirias y aliados. Pero un despliegue así hubiera pasado factura interna en la opinión pública rusa, que no está muy entusiasmada con la intervención en Siria, a pesar del éxito ruso y de toda la guerra de información del Kremlin. Además, la imagen de soldados rusos muriendo a manos del ISIS, u otros grupos rebeldes, también hubiera sido un golpe a la imagen de Rusia de cara al exterior, ya que el porcentaje de bajas hubiera sido mucho más alto. Es por ello que la sangre la ponen los mismos sirios, y Rusia ha puesto el armamento y la calidad de un ejército mucho más competente.

Pero los límites de las fuerzas armadas sirias y otros aliados como Hezbolá o Irán, eran puestas en evidencia en numerosas ocasiones, como en Palmira. Es por ello que tras la experiencia de Ucrania, donde la PMC Wagner actuó en numerosas ocasiones, como en el asedio a Debaltseve, actuando como carne de cañón, y aportando una calidad que los rebeldes prorrusos en muchas ocasiones no tenían, Rusia prueba en Siria con un boots on the ground encubierto. En vez de desplazar Grupos de Batallón Tácticos de sus fuerzas armadas, se optó por su «ejército en la sombra», ya que el término de Compañía Militar Privada no encaja bien con lo que es Wagner, ya que es una pseudo-PMC. Sobre esto, escribí un artículo en la Revista Ejércitos donde lo explico mucho más detalladamente: https://www.revistaejercitos.com/2019/03/18/mercenarios-rusos/

Mercenarios rusos de Wagner a lomos de un BRDM-2 modificado rumbo a Deir ez-Zor.

Se desconocen las cifras exactas del número máximo de mercenarios de Wagner desplegados al mismo tiempo en Siria, pero las fuentes más fiables hablan de alrededor de 2.500, aunque es factible que fueran más. El hecho es que se organizaron en batallones en varias ocasiones para realizar grandes ofensivas. Y es aquí donde entran por fin los BRDM-2 de los mercenarios de Wagner de los que os quiero hablar en el artículo.

En primer lugar, se desplegaron en gran número en 2016, estando implicados en la ofensiva de Palmira. En esta ocasión, algunas fuentes indican que contaban con el favor del Ministerio de Defensa de Rusia, teniendo acceso a un gran stock de munición de todo tipo para el entrenamiento previo al despliegue, en una base anexa a la 10ª Brigada Spetsnaz del GRU en Molkino. Además, armamento local de «primera», es decir, T-72, BM-21 Grad, artillería remolcada D-30 de 122mm, etc. Además, equipamiento individual de cierta calidad.

Personal ruso de Wagner subido en el BRDM-2 intentando conservar el anonimato tapándose las caras.

Sin embargo, en 2017, según esas mismas fuentes, Wagner pierde el favor del Ministerio de Defensa ruso, lo que se tradujo en un armamento de menor calidad, y de una reducción drástica de recursos en el entrenamiento previo al despliegue en la base anexa a la del GRU. Es entonces cuando aparecen unos BRDM-2 profundamente modificados y con personal de Wagner en la batalla de Deir ez-Zor.

El BRDM-2

Este es un vehículo blindado de reconocimiento de la era soviética, y producido en los años 60 del siglo pasado, hasta 1989. Tiene una cúpula giratoria montada en la parte superior con una ametralladora pesada KPVT 14.5 mm junto con una ametralladora PKT 7.62 mm. El modelo base de reconocimiento pesaba 6.6 t (7 t en orden de combate), con una tripulación de 5 personas (comandante, conductor, artillero y dos soldados de reconocimiento). Tiene un motor ubicado en la parte trasera del casco de 140 CV, por lo que la cámara de combate y la puerta de desembarco estaban en la parte media y lateral respectivamente.

Uno de sus mayores vulnerabilidades es su escasísimo blindaje, con tan solo 7 mm de acero en los laterales y parte trasera de la barcaza. Esto le hace ser una presa fácil frente a casi cualquier amenaza, incluso a fuego de 7,62 mm. El efecto de un RPG, omnipresente en Siria, es catastrófico en un vehículo de su tipo. Es por ello que era tan impopular entre el ejército sirio y se utilizó más bien para labores policiales.

¿BRDM-2 versión «Wagner»?

Una serie de fotos en 2017 relacionadas con la batalla de Deir ez-Zor, mostraban unos BRDM-2 modificados con blindaje de rejillas, y sustituyendo la torre original por otras 3 diferentes. Además, carecían de las ruedas adicionales que se hallan en la batalla del chasis. En el Blog de Oryx se describen las 3 variantes:

1- Esta es la más elaborada, ya que es una torre. Tiene un cañón doble de 23 mm ZU-23-2, accionado eléctricamente desde el interior, y unas cámaras para observar y apuntar. Además, los cargadores estaban sobredimensionados, por lo que posiblemente lleven unos 100 disparos. Este arma no está estabilizada con toda probabilidad, por lo que es imposible apuntar con el vehículo en movimiento. Debe hacer alto para realizar tiro con algunas garantías de éxito. Algo así le ocurrió al Uran-9 ruso en Siria.

Versión con cañón doble de 23 mm.

2- Lleva una torre giratoria de nueva confección de mayor tamaño a la original, tripulada y armada con una ametralladora pesada NSV de 12.7 mm, y un lanzagranadas AGS-17 de 30 mm. El blindaje de rejilla tiene una disposición ligeramente diferente al anterior, ya que no tiene en la parte frontal inferior.

Otros ejemplares cuentan con blindaje en la parte frontal de la barcaza.

3- Similar a la anterior, pero sin la torre cerrada. Es una cúpula abierta con el mismo armamento, pero con un techo a modo de sombrilla. Es de la que primero tuvimos noticias en un vídeo de 2016.

Se pueden estimar por el espacio ocupado, al menos 7 BRDM-2 «Wagner».

La mayor parte de esas fotos fueron tomadas entre septiembre y octubre de 2017, durante la ofensiva a Deiz ez-Zor, pero estos vehículos son anteriores a esa aparición. Recordemos que Wagner estuvo durante esta ofensiva, y que precisamente es en 2017 cuando supuestamente pierde el favor del Ministerio de Defensa, reduciéndose drásticamente el suministro de munición en la base de Molkino, y empeorando bastante la calidad del material con el que contaban. Pasaron de T-72, BM-21 Grad, etc, a estos BRDM-2, junto a otro material de baja calidad o desfasado. Esto nos recuerda a lo que ocurrió con Slavonic Corps, que pasaron de un día para otro de contar con armamento relativamente moderno (para los estándares sirios) a ir en pick-ups mejoradas artesanalmente.

La última imagen de la que tengo constancia de un BRDM-2 «Wagner» es en Hama, tal y como lo notificó @warsmonitoring:

Aquí lo vemos con los cañones tapados, tal vez para evitar que entre la arena en los mecanismos, o dentro del mismo cañón. El poner y quitar la funda del arma ya denota algo de disciplina.

Origen de los BRDM-2 «Wagner» en Aleppo 2016

El 9 de diciembre de 2016 aparece un vídeo de unos combates en Aleppo, en los cuales participaron tanto el Ejército Árabe Sirio como las milicias palestinas Liwa al-Quds. En él se pueden ver un par de BRDM-2 modificados, pero tan solo la versión menos trabajada, la de la cúpula con el parasol, y los cuales he geolocalizado.

En el vehículo de la derecha, vemos a dos tipos que parecen ser locales, y no mercenarios rusos.

Al igual, estos vehículos, mantienen el camuflaje que luego se les verá en manos de Wagner, y a su vez es similar a este, presente en los combates y que el mismo medio, pero en otro vídeo, publicó:

Por supuesto, esta es solo una débil hipótesis, pero podría ayudar a vincular a los BRDM-2 y esta pick-up con el mismo taller.

Lo más probable, tal y como indica Yuri Lyamin, es que estos BRDM-2 pertenecieran a Liwa al-Quds o alguna otra milicia progubernamental, ya que este vehículo era bastante impopular en el Ejército Árabe Sirio, y puede que ante la escasez de medios protegidos, a estos milicianos se les proporcionaran estos vehículos, o los modificaran ellos mismos con ayuda siria o iraní. Hemos visto suficientes modificaciones locales como para dudar de la capacidad de ellos para hacer un BRDM-2 «Wagner».

El 2 de febrero de 2017, y puede que antes (17 de noviembre de 2016), aparecen ya todas las versiones del BRDM-2 «Wagner», la de la torre, y la ZU-23-2 operada remotamente y con cámaras. Según esta misma fuente, al parecer el motor de gasolina había sido también cambiado por uno diesel, lo cual nos hablaría de una modernización mucho más profunda. Por tanto, posiblemente sean todas contemporáneas a la versión de cúpula y parasol.

Se habló de la posible mano iraní, ya que, por ejemplo, en 2014 en uno de los desfiles militares en el día de las fuerzas armadas de 2014, pudo verse una ZU-23-2 de similares características, un proyecto al que denominaron Sedad, y que equiparía a los BTR-60. Este sistema se exportó a Cuba y Nicaragua, aunque desconozco en qué fecha. Podemos trazar la hipótesis de que en 2014 era un prototipo, que se utilizó en 2016 en combate en Siria como campo de pruebas, y que con las modificaciones pertinentes, se exportó a Cuba y Nicaragua, que lo tienen desde antes de 2018.

Sedad sobre BTR-60 en el desfile del día de las fuerzas armadas de Irán, 2014.
ZU-23-2 del BRDM-2 «Wagner». Aunque el concepto es similar, vemos algunas diferencias, que pueden deberse a que simplemente es un desarrollo paralelo, y no el mismo Sedad, impulsado por iraníes sobre el terreno, y con el material disponible.

Por último, y tras recorrer los posibles orígenes de estos BRDM-2 modificados, y su uso por los mercenarios rusos, quisiera vincular esta experiencia en Siria, su traslado a la industria rusa a través de la PMC Wagner. Y es que recientemente Rusia ha donado en 2019 una serie de BRDM-2MS a Serbia, Kirguizistán y, Tayikistán, además de las ventas a Laos y Myanmar. Este modelo parece tener las lecciones aprendidas de los BRDM-2 «Wagner», pero mucho más refinados, con chapas de blindaje espaciado adicional, que además aportan mayor protección contra fusiles y ametralladoras, han sustituido el motor gasolina por uno diesel, tal y como al parecer hicieron en Siria, y con una serie de cámaras para mejorar la conciencia situacional de la tripulación o conductor, y la torre puede ser manejada desde el interior gracias al uso de cámaras de TV/térmica, aemás de estar estabilizada.