Blindaje de Rejas, Espaciado y las Cargas Huecas

Blindaje de rejas

Este tipo de blindaje, tan común en la actualidad, es algo ya bastante viejo como concepto, aunque el enorme peligro que han supuesto los RPGs en los numerosos conflictos de baja intensidad de este siglo, han llevado a numerosos ejércitos a adoptarlos en las zonas de operación donde son desplegados. Rusia, Israel, EEUU, Canadá, y una larga lista de países se han unido a un método de protección barato y eficaz.

El “slat armor” contra las cargas huecas no es una solución nueva, sino tan vieja como el Drahtgeflecht Schürzen que podemos ver aquí. Comenzó a instalarse en los PzKpfw IV en septiembre de 1944.

El funcionamiento de este blindaje es básico, pero efectivo, al menos un 50% o más de efectividad a la hora de neutralizar las cargas huecas de RPGs. De lo correcto de su diseño dependerá la tasa de eficacia. Tiene dos maneras de evitar que el RPG o similares hagan su trabajo:

Explotando a una distancia segura al RPG: Los RPG con cabeza de guerra contracarro llevan una carga hueca, que es básicamente un cono de metal invertido, normalmente de cobre, con una carga explosiva detrás, que al impactar el proyectil, es detonada, creando con el cono de cobre, un chorro de metal fundido a altísima velocidad. Comunmente se cree que es la temperatura del metal la que realiza la penetración, pero nada más lejos de la realidad. La causante de la penetración en el blindaje, es la alta velocidad (mayor a 5.000 m/s) de este chorro de denso metal fundido, que dependiendo de la distancia, es más fino o más grueso. A más fino, mayor capacidad de penetración.

Los blindajes espaciados, o en este caso, el blindaje de rejas, lo que hacen es que la carga hueca no detone a la distancia ideal, de manera que este chorro se abre, disminuyendo en mucho su capacidad de perforación.

Previniendo la detonación: el blindaje de rejas también puede inutilizar los RPGs impidiendo la activación de la espoleta, ya que al chocar entre las dos barras, la carcasa externa del proyectil se deforma, doblándose hacia adentro, dando lugar a un cortocircuito del sistema de activación del mecanismo. Por lo tanto, cualquier señal de la espoleta no puede alcanzar el detonador, evitando así que la carga explote.

Mecanismo de inutilización del RPG evitando su detonación. Imagen de Novel Defence Engineering 2012.

 

En el vídeo de arriba vemos como la espoleta no activa el detonador al impactar contra el blindaje. Esta espoleta está situada a la distancia ideal para que el chorro tenga su máximo efecto. Al inutilizarse, la carga explosiva explota más tarde, reduciendo su efectividad al mínimo.

Estos dos aspectos son los que hacen que el blindaje de rejas proteja al blindado de las cargas huecas de los RPG y otros similares. Por anto, ha de estudiarse tanto la distancia a la que debe de disponerse la reja metálica del carro de combate, así como la distancia entre cada una de las barras.

En el primer caso, porque si se dispone muy cerca, el chorro de metal fundido estará lo suficientemente concentrado como para poder perforar una gran cantidad de blindaje. Pero si somos excesivamente precavidos, reducimos la movilidad del vehículo al aumentar su tamaño. Por ejemplo, en los Strikers norteamericanos el slat armor (término en inglés, o cage armor) se dispone a 50 cm de distancia.

Podemos apreciar que la distancia es de unos 50 cm, similar a la del Striker. También hay que fijarse en los anclajes al carro, muy importantes, ya que han de aguantar numerosos golpes y vibraciones.

En el segundo, la distancia entre cada barra de la reja debe ser menor al diámetro del proyectil al que se quiere inutilizar. Por ejemplo, el diámetro de los RPG-7 más comunes es de 85 mm, y la mayoría de los blindajes de rejas dejan 72 mm entre cada barra.

Por tanto, si dejamos el blindaje muy separado, o las barras no tienen la separación suficiente, es decir, inferior a 85 mm, el slat armor no sirve para nada, salvo para añadir peso al vehículo (2.350 Kg en el caso del Striker) y aumentar el tamaño de este, reduciendo la movilidad en ambos casos.

 

Blindaje de Rejas en carros modernos 

¿Es necesario que se le instale en los carros más modernos este tipo de blindajes? Sí. Si se quiere estar a la vanguardia, se debe adoptar las medidas que toman los ejércitos que despliegan medios similares en zonas de operaciones. Las lecciones de guerra no pueden ser obviadas y no actualizar nuestros medios. Las bases militares deben de disponer de este blindaje en sus almacenes, y de vez en cuando moverse con él instalado para adaptar la conducción al blindaje. Como pueden apreciarse en algunas fotos, este puede resultar dañado en algunas zonas, pero nada grave para el blindaje en sí.

Leopard 2 Canadiense en Afganistán. Se puede apreciar en la parte delantera de la barcaza, como el slat armor ha resultado dañado. También a la altura de la rueda tractora se aprecia un leve daño.
En esta imagen se aprecia que ha sido recortado el blindaje de rejas en la zona anteriormente dañada. Esta modificación puede haber sido, o porque estaba tan dañado que era meor retirarlo, o como lección aprendida de que en esa zona el blindaje es inoportuno. Imagen del Cpl Simon Duchesne, fotógrafo del QG Afg Roto 4. 25 oct 2007, Zharey, Afghanistan.

Algunos críticos dirán que este blindaje reduce la movilidad del vehículo, y es cierto en algunos aspectos, y el diseño ha de probarse exigentemente en los campos de maniobras para comprobar su idoneidad. Lo correcto sería un sistema modular, que permitiera incrementar o disminuir la superficie a proteger. Por ejemplo, para entornos urbanos, la protección sería máxima, pues es el más exigente, donde hay más amenazas de RPGs y donde la movilidad no es tan necesaria como campo a través.

 

Opciones al Blindaje de Rejas

Como hemos podido ver, la rigidez del blindaje de rejas no lo hace viable para la protección de todas las zonas. Es por ello que hay otras opciones, unas bastante antiguas y probadas, y otras modernas y también puestas a prueba en combate.

Centurión sueco con blindaje de cadenas experimental. Gracias a estas, reducía la capacidad de penetración de las cargas huecas entre un 40 y un 75%.
T-72 sirio con un excesivo uso de blindaje de rejas y cadenas. Debido a su uso predominante en poblaciones, y con amenazas que provienen desde la parte superior, se ha pretendido cubrir todos los sectores posibles, pero a costa de un aumento de peso y tamaño importantes.

Las cadenas metálicas son una buena opción para las zonas donde el blindaje de rejilla resultaría expuesta a golpes o donde no es viable. Así lo hace el Merkava en la zona trasera de la torre, con cadenas separadas 78 mm entre sí, o los blindados de la 4ª División Acorazada del Ejército Árabe Sirio, las fuerzas de élite de Assad.

También hay unos métodos modernos, mucho más flexibles, baratos y ligeros que el blindaje de reja, que han surgido en los últimos años y que siguen el mismo principio. Tenemos sistemas como el Tarian® QuickShield™, que es una simple red que se dispone en las zonas que han quedado dañadas del slat armor, o que simplemente no protege. O el Q-Net Armor, un blindaje similar al anterior, pero que sustituye totalmente al de rejas, y no solo para parchear zonas desprotegidas. Ha sido desplegado en gran número y ha demostrado su eficacia, como cuando los soldados del 2nd Platoon, B Company, 3rd Battalion, 187th Infantry del US Army recibieron el ataque de insurgentes, impactando en sus MRAP hasta tres RPG sin que tuvieran efecto alguno.

Malla del blindaje Q-Net. Es hasta un 60% más ligero que el blindaje de rejas. Muy útil para vehículos ligeros como el Lince LMV, RG-31, o Pizarro, incapaces de hacer frente a un RPG-7 de carga hueca.

Conclusión

Con todas las opciones que existen, tanto en el mercado, como improvisadas, y a disposición de los escalones de las propias unidades acorazadas, al ser de bajo coste y de sencilla fabricación, son una solución asequible y muy necesaria, tanto en operaciones militares de baja intensidad como de alta, tal y como se ha visto en Ucrania. Las lecciones a costa de la vida de los soldados caídos en combate y los numerosos medios perdidos deben ser motivo suficiente para implementar esta solución.

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