En un vídeo de la 92ª Brigada de Asalto ucraniana, se puede apreciar un T-90M siendo atacado. Lo novedoso, tal y como indicó Álex García Alonso, fue poder ver el camuflaje multiespectral Nakidka desde una cámara térmica. A pesar de lo cuestionable que sea o no el armamento ruso, resulta que en ese espectro, el Nakidka funciona. No le sirvió de mucho al T-90M del vídeo, pero éste parecía abandonado tras partir una de las cadenas y quedar inmovilización. A pesar del ataque en una zona vulnerable, el T-90M no resultó apenas afectado.

Vamos a aprovechar este suceso para conocer más en profundidad el Nakidka.

¿Qué es el camuflaje multiespectral Nakidka?

El Nakidka es un sistema de camuflaje multiespectral diseñado para reducir significativamente la visibilidad de vehículos militares ante una amplia gama de métodos de detección enemigos. Para ello combina varias tecnologías para disminuir la firma visual, térmica y de radar de los vehículos a los que se aplica, aumentando así su sigilosidad en el campo de batalla.

El vídeo en cuestión del T-90M con camuflaje multiespectral Nakidka.

Con un aspecto de lona gruesa, tiene un grosor de 8-10 mm, y tres diferentes capas, que le confieren las capacidades antes mencionadas. Parece que se le puede añadir una capa adicional con aspecto de césped artificial, para mejorar su mimetizado al ojo humano.

Orígenes

El Nakidka fue desarrollado inicialmente en los años 90, por el Instituto Científico de Investigación de Acero (NII Stali). Nació en una mala época, una de crisis y de desmantelamiento del ejército ruso. Así que aparte de ser paseado por las distintas ferias militares, no fue adquirido por las fuerzas armadas rusas. Y en verdad, tampoco despertó mucho interés en el mercado exterior. Tan solo un país lo ha adquirido que se sepa, Armenia allá por el 2005. Y no tengo constancia de que se haya utilizado en los distintos conflictos armados con Azerbaiyán, aunque siempre esos detalles pueden pasarse por alto.

Más adelante, el Nakidka fue presentado en 2006 como componente del T-72B2 Rogatka, una propuesta de modernización que no cuajó. Esto fue debido a que incorporaba material moderno ruso, como el blindaje reactivo Relikt. Demasiado caro para las arcas del Kremlin, por lo que se optó por una modernización con elementos desactualizados, el T-72B3. Entre otras cosas, se eliminó el Nakidka y se sustituyó el Relikt por el más antiguo Kontakt-5.

El T-72B2 Rogatka con el camuflaje multiespectral Nakidka.

¿Qué aporta el Nakidka?

El camuflaje Nakidka es multiespectral porque reduce la posibilidad de detección en varios espectros. Veamos en qué medida.

Reducción de la posibilidad de detección en el espectro visible e infrarrojo

La reducción en el espectro visible y el infrarrojo cercano es del 30%. Las cámaras térmicas verían la probabilidad de detectar un tanque reducida entre 2 y 3 veces. Al menos con las antiguas Agava y AGA-680, que están a años luz de las que dotan a los más modernos carros de combate occidentales, y no digamos de los FLIR de los pods aerotransportados. Donde sí puede alcanzar un gran grado de efectividad es frente a las cámaras térmicas baratas que llevan los drones FPV ucranianos, o los que simplemente dejan caer las municiones.

En el mismo vídeo podemos ver que la temperatura aparente del tanque enmascarado y la del fondo son casi las mismas.

Eficiencia del Nakidka según los datos de su fabricante. Los gráficos, como pueden observarse, sin bastante antiguos, ya que el Nakidka es un desarrollo de los 90. Pero los materiales han ido evolucionando. Otro asunto es que el ejército ruso adquiera los más modernos. No es extraño que opte por las versiones más antiguas para ahorrar costes. O ahora con la guerra, por simple disponibilidad.

Reducción de la firma radar

Lo más llamativo y que despierta ciertas suspicacias, es que el Nakidka se compone de un material absorbente de radiofrecuencias (RAM). Según el fabricante, y esto hay que cogerlo con pinzas, la reducción es de 10 a 30 dB para las emisiones reflejadas y hasta 100 dB para las emisiones que pasan a través del material.

La reducción de decibelios (dB) en la firma radar se refiere a cómo este material disminuye la intensidad de las señales de radar que se reflejan desde el vehículo hacia el radar que emitió las ondas. El material del Nakidka está diseñado para absorber y disipar estas ondas de radaren lugar de reflejarlas. Al hacerlo, reduce la intensidad de la señal que vuelve al radar enemigo, medida en una reducción de decibelios. Una reducción de 3 dB implica que la señal reflejada es la mitad de fuerte que sin Nakidka, y una reducción de 10 dB significa que la señal es diez veces menos potente.

Además, la efectividad del Nakidka en la reducción de la firma radar no solo se limita a frecuencias específicas, sino que es efectiva en un amplio rango del espectro electromagnético (0.5-50 GHz), cubriendo la mayoría de las bandas utilizadas por los radares modernos. Por ejemplo, el radar Longbow del AH-64 Apache trabaja en la banda Ka (26.5–40 GHz).

¿Cuáles son los efectos en la reducción de la firma de radar de un carro según el fabricante? La probabilidad y el rango de detección se reducen a seis o más veces. En el caso de un T-90 sin el Nakidka, su firma de radar sería de hasta 29 m2. Esto bajaría a 6,5 m2 con el Nakidka y 2,1 m2 con Ternovnik y RTP-90. El Ternovnik parece no trabajar muy bien con el frío, con un rango de temperatura mínimo de -5ºC, lo cual, para Rusia o Ucrania, no es muy adecuado.

El Nakidka en la práctica

Como la experiencia ha demostrado, una cosa son los panfletos comerciales con características infladas o en condiciones perfectas, y otra la guerra. En el caso del vídeo, vemos que las zonas cubiertas por el Nakidka reducen notablemente la firma térmica. Salvo por el interior que se ve por las escotillas y el motor. Lo primero es solucionable, lo segundo, no tanto.

El problema viene en las zonas donde el Nakidka no puede cubrir, y que precisamente son las que más emiten calor. Nos referimos al motor y los escapes. Tal y como se ve en el vídeo, parecen un faro en mitad de la noche. Aunque también es cierto que los escapes están en la parte de atrás, y por tanto, están menos expuestos a la visión de los drones enemigos, carros, puestos de misiles contracarro, etc.

Una solución para ello es la APU (Auxiliary Power Unit) o Unidad de Potencia Auxiliar. Básicamente es un pequeño motor (10 cv en el Leopardo 2E), con funciones distintas a la propulsión. Permiten a los carros de combate operar sistemas esenciales (transmisiones, giro de torre y sensores) sin tener que mantener el motor principal en funcionamiento. Así se reduce drásticamente la emisión calor.

Conclusión

La transparencia del campo de batalla debido a la proliferación de sensores, especialmente de drones, hacen más necesario que nunca los camuflajes multiespectrales. Pero no son la panacea. Aunque representan un salto significativo hacia la evasión de la detección visual y térmica, la omnipresencia de sensores y la capacidad de vigilancia continua desafían su efectividad.

Esta red de vigilancia aérea, que puede operar día y noche, minimiza las oportunidades de permanecer oculto. Por lo tanto, aunque los camuflajes multiespectrales son una herramienta valiosa, la transparencia del campo de batalla, hace difícil eludir la detección.

En el caso del camuflaje Nakidka, ha demostrado que funciona en el espectro infrarrojo. Queda la duda de si la efectividad contra los radares es igual de buena.

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