El pasado 18 de febrero, un Su-57 ataca Ucrania con un nuevo misil. El caza de quinta generación ruso, se adentraba en el espacio aéreo ucraniano, exponiéndose a las defensas aéreas enemigas. El misil lanzado, un moderno Kh-69 falla su objetivo. Para la misión, el Su-57 contó con la escolta de 2 Su-35, un avión de la generación anterior.

Miedo a ser derribado

Se sabe desde hace tiempo que el Su-57 ha participado en ataques contra Ucrania, pero de una manera muy cautelosa. El 9 de enero de 2023, la inteligencia británica publicó un post con una imagen satelital de la Base Aérea rusa de Akhtubinsk, en la cual se ven cinco Su-57. Según ésta, el caza de quinta generación ruso habría participado en ataques contra Ucrania. Dice así el breve informe:

  • Desde al menos junio de 2022, las Fuerzas Aeroespaciales Rusas han utilizado casi con certeza el Su-57 Felon para llevar a cabo misiones contra Ucrania. El Felon es el avión de combate supersónico de quinta generación más avanzado de Rusia, que emplea tecnologías de sigilo y aviónica altamente avanzada. Es probable que estas misiones se hayan limitado a vuelos sobre territorio ruso, lanzando misiles de largo alcance aire-superficie o aire-aire hacia Ucrania.
  • Imágenes satelitales comerciales muestran cinco Felon estacionados en la Base Aérea de Akhtubinsk, que alberga el 929º Centro de Pruebas de Vuelo. Ya que esta es la única base Felon conocida, es probable que estas aeronaves hayan estado involucradas en operaciones contra Ucrania.
El Su-57 ataca Ucrania
Imagen satelital publicada por la Inteligencia británica con los 5 Su-57 que pueden haber estado participando en ataques contra Ucrania.
  • Es muy probable que Rusia esté priorizando evitar el daño a su reputación, la reducción de las perspectivas de exportación y la pérdida de tecnología sensible que resultaría de cualquier pérdida del Felon sobre Ucrania. Esto es sintomático del enfoque cauteloso de Rusia al emplear su fuerza aérea en la guerra.

Estas son las especulaciones británicas. Sin embargo, esta vez Rusia se ha atrevido más. Y no nos referimos a atacar desde zona ocupada, como hizo a finales del año pasado, desde Luhansk. El Su-57 lo ha hecho adentrándose en territorio enemigo y exponiéndose a ser derribado. Y justamente cuando la VKS lleva una mala racha de derribos.

El Su-57 ataca Ucrania desde Ucrania

El Su-57, escoltado por dos cazas Su-35, ingresó en el espacio aéreo ucraniano desde la región ocupada de Luhansk para lanzar un misil Kh-69. Sin embargo, un fallo técnico resultó en que el misil no alcanzara su objetivo. No es novedoso que un misil poco probado falle. Aquí, lo que llama poderosamente la atención es que el Su-57 fuese escoltado por 2 Su-35. Se pueden plantear varias hipótesis al respecto:

  1. Redundancia: Aunque el Su-57 es avanzado, su tecnología aún está en fase de maduración y podría ser vulnerable en ciertos escenarios, por lo que tener 2 cazas de superioridad aérea garantiza su protección en caso de fallas técnicas o enfrentamientos inesperados. Es posible que el radar AESA todavía de muchos problemas y no sea plenamente operativo. Rusia no tiene ninguno de este tipo en servicio, no domina dicha tecnología.
  2. Protección contra múltiples amenazas: es posible que el Su-57 sólo iba a realizar una misión específica como el ataque con misiles de precisión. Los Su-35 se encargarían de dar protección contra otras aeronaves enemigas, o supresión de defensas aéreas enemigas.
  3. Experimentación: Rusia podría estar utilizando la operación para probar la interoperabilidad y las tácticas de grupo entre diferentes tipos de aviones en un entorno de combate real.
  4. Limitaciones de capacidades: El Su-57 podría tener limitaciones en sus sistemas de guerra electrónica o de autoprotección, que requieran de los Su-35 para complementar su capacidad de guerra electrónica. Aquí también puede que actúen como señuelos. Es decir, que los aviones furtivos, aunque presentan una firma radar muy baja, o baja, pueden ser detectados. Ante otros dos aviones con una firma radar mucho más grande, podría pasar desapercibido, o ser un objetivo mucho menos adsequible.
  5. Conservación de recursos: Si los Su-57 son muy limitados en número o se quieren conservar para misiones críticas, usar Su-35 como escoltas por si se pone la cosa caliente, podría ser una estrategia para conservar los recursos más avanzados.

Por último, y es un tema para abordar con mayor profundidad, es muy posible que aunque el Su-57 tuviera características stealth que se aproximaran algo a la del F-35 o F-22, no pueda aprovecharlas. Como se explica en éste artículo, si no se sabe lo que hay en territorio enemigo, no se pueden trazar las rutas de vuelo adecuadas. Aunque un avión sea furtivo, siempre hay que maximizar las capacidades con rutas de vuelo que lo exponga lo menos posible a los radares.

Rusia necesita un avión de 5ª generación, y un UCAV furtivo como el S-70 plenamente operativos para poder penetrar en todo el territorio ucraniano y obtener Inteligencia. Así, obtendría la supremacía aérea. Pero sus carencias tecnológicas hacen dudar que lleguemos a ver esto pronto.

A pesar de la furtividad, un avión stealth debe minimizar su exposición a las defensas enemigas. Una ruta cuidadosamente planificada aseguraba la menor visibilidad ante radares y defensas antiaéreas. La furtividad depende también desde dónde ilumina el radar al avión. La frontal es la parte más optimizada del Su-57, pero la trasera no. El diseño de las rutas de entrada y salida se basa en la Inteligencia recolectada de varias fuentes. Pero ante amenazas móviles, el propio avión debe de ser capaz de trazar sus propias rutas, gracias a la fusión de los datos de múltiples sensores.  También puede recibir dichos datos de otros aviones, como el Tu-214R de Inteligencia Electrónica.

Rusia carece de la capacidad tecnológica para poder realizar una fusión de sensores adecuada. Ha sido una de las tradicionales asignaturas pendientes. Sin esa capacidad, el Su-57 no puede adaptarse a las nuevas amenazas que surjan, tomando otras rutas más óptimas.

Conclusión

Sí que se ha visto que Rusia está perdiendo el miedo a usar el Su-57 en Ucrania. Ha pasado de lanzar misiles desde espacio aéreo ruso, a hacerlo en el Luhansk ocupado y ahora en territorio enemigo. Esto puede indicar muchas cosas. Una de ellas es que el impulso a la industria de defensa rusa está dando resultados. El Su-57 va madurando, lentamente, y Rusia ve necesario poder contar con las capacidades de un avión furtivo. Solamente un quinta generación le permitiría atacar a placer toda Ucrania, un espacio aéreo que le está vedado.

También, puede que no sea más que un movimiento propagandístico para las elecciones presidenciales rusas. Una prueba del desarrollo “exitoso” de la industria de defensa.

 

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