Aprovechando unas magníficas fotos de unos M1A1SA-UKR recibiendo mantenimiento por parte de las tripulaciones, vamos a tratar el blindaje de rejilla que han adoptado en la torre. Ya habíamos visto M1 Abrams ucranianos con Cope Cages, por lo que no estamos hablando de una novedad. Entremos a analizar los posibles motivos de esta interesante mejora que parece sacada del mundo de Mad Max.

Se unen a la moda. M1 Abrams ucranianos con Cope Cages

La vulnerabilidad de los Abrams frente a los drones, su excelente calidad como carros de combate que hace rentable la inversión, ha provocado que los Abrams se sumen a la tendencia de las Cope Cages.

La empresa ucraniana Metinvest Group es la que se encarga de producir estos kits de blindaje añadido para los Abrams. Son unos kits que añaden un peso de 430 kg al peso de la torre, y que tardan en producirse e instalarse en los carros de combate tan solo 12 horas. Es una solución que no suma demasiado peso al ya de por sí pesado carro, para no afectar su movilidad. Movilidad de la cual hablan bastante bien las tripulaciones ucranianas.

El diseño es totalmente adaptado al carro de combate, mucho más refinado al que estilan los rusos, ya que protege toda la torre, exponiendo tan solo los lanza-artificios y poco más. Creo que esto es muy representativo. Los ucranianos han demostrado en muchas ocasiones una mejor calidad, a pesar de sus limitaciones, respecto a Rusia.

La pésima protección superior del carro norteamericano

El blindaje superior del M1 Abrams es de tan solo 25 mm, lo cual le deja expuesto a casi cualquier amenaza superior en forma de drone FPV (First Person View), cuadricópteros que dejan caer municiones contracarro o drones más sofisticados como los Lancet. Y no son necesarias municiones de carga hueca avanzadas, incluso las más anticuadas pueden perforar sin complicación alguna un blindaje tan fino.

Este es el «esqueleto» de la torre del Abrams. Puede apreciarse el grosor de la torre en la parte de la escotilla. Fuente: Battle Machines.

Cabezas de guerra de origen soviético y almacenadas en grandes cantidades como las variantes de la PG-7, pueden penetrar 400 o 500 mm de blindaje de acero homogéneo. Instaladas en un cuadricóptero de tipo FPV, pueden ser colocadas estas municiones con gran precisión en zonas concretas del carro de combate. Por otro lado, los drones diseñados para dejar caer la munición pueden atacar con gran precisión blancos estáticos, colando incluso por escotillas estas granadas.

M1 Abrams ucranianos con Cope Cages
La gran precisión de los drones ha obligado a cubrir incluso las escotillas con el blindaje de rejilla. En este caso, se recurre a un sistema abatible. El escaso grosor de la escotilla es intuye fácilmente en la imagen. Fuente: Metinvest Media.

Esta vulnerabilidad saltó a la palestra cuando se anunció la retirada del frente de los Abrams ante el peligro de los FPV. Si bien los motivos esgrimidos afectan a los carros de combate en general, carros como el Leopardo 2E, o el Merkava Mk-4 están mucho mejor protegidos frente a las amenazas superiores, en especial el israelí. Este anuncio, sin embargo, fue negado por militares ucranianos, aunque esto no invalida la vulnerabilidad que mencionamos.

El blindaje superior del Merkava Mk-IV es casi 10 veces superior al del Abrams.

Habría que tener en cuenta que los Abrams del ejército americano, para el cual fue diseñado, ha actuado y posiblemente actuará en la gran mayoría de las ocasiones contra un enemigo que no va a poder dominar los cielos. La aviación norteamericana tiene una capacidad sin igual para conseguir la superioridad o la supremacía aérea. Dicho diseño en manos de otros ejércitos no es tan adecuado, ya que sí que pueden esperar amenazas aéreas en forma de submuniciones lanzadas por la aviación enemiga, drones, o la artillería enemiga.

Un carro de combate que se puede comportar de manera excelente con un ejército, diseñado según su doctrina, puede rendir de manera diferente en otros países. Por eso, salvo en mercados cautivos, o compras motivadas más por factores políticos, el Abrams apenas ha sido exportado, a diferencia del Leopard 2.

En los pocos vídeos que hemos visto de destrucción del Abrams, hay una constante, los ataques se dirigen al techo de la torre:

Fuente: https://t.me/milinfolive/119648

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