Las operaciones encubiertas que permiten la negación plausible son una herramienta excelente en la política exterior de los gobiernos. El caso reciente más conocido es el del ejército paraestatal ruso Wagner Group. Pero muchos otros estados usan, o han usado la negación plausible a través de distintos actores. Aunque siempre es más fácil reconocerlos cuándo los hacen desde el otro lado del “muro”, ya que nuestras mentiras son más verosímiles. Otro aspecto a tener en cuenta, aunque sea sólo de forma, es que el término no es una traducción correcta. Negación plausible es un error ocasionado por un false friend. Negación verosímil sería la traducción adecuada, pero debido al amplio uso del anterior término, seguiremos con él.

¿Qué es la negación plausible?

La negación plausible supone la realización de una acción encubierta, que de manera pública no podría realizarse, o sería muy costosa en términos políticos. Esto permite que un gobierno o un actor estatal pueda negar el conocimiento de dicha acción. O pueda no tener que asumir las responsabilidades por actos que pueden ser moral o legalmente cuestionables. Pero, ¿basta solo con negar? No, la negación plausible implica la capacidad de negar la participación en tales actos de una manera que sea lo suficientemente creíble como para no ser fácilmente refutable. De este modo, permite así al estado o al actor evadir o minimizar la responsabilidad ante el escrutinio de la opinión pública, o la condena internacional. Aunque esto no siempre es así.

Dejaremos para otra entrada el concepto de negación inverosímil, tan interesante o más que este que tratamos ahora.

Negación Plausible
Primeras fotos de los IMV KamAZ-43 269 Dozor rusos en Luhansk, Ucrania, publicadas el 28 de diciembre de 2014. Estos vehículos participaron en un asalto en Donetsk en enero de 2015, resultando en 11 mercenarios de Wagner muertos y dos vehículos destruidos. Interceptaciones telefónicas revelaron órdenes de evacuar estos restos para ocultar la intervención rusa en Donbás. Otros dos Dozor perdidos en febrero de 2015 vincularon al Grupo Wagner con el ejército ruso. La negación plausible pasaba a ser implausible. Fuente: Informnapalm.

¿A quién protege la negación plausible?

Según Gurantz (2022), habrían dos tipos de negación plausible, que serían dos modelos teóricos o ideales. Esto quiere decir que en la práctica pueden solaparse, ya que no son mutuamente excluyentes. Por ejemplo, las acciones encubiertas pueden comenzar con un motivo y cambiar con el tiempo para incluir otros. La distinción se hace entre los estados que desean la negación plausible y el liderazgo político de dichos estados. La lógica y las implicaciones de las acciones encubiertas varían según quién quiera renunciar a la responsabilidad de una operación.

El Modelo Estatal

El Modelo Estatal de negación plausible, tal y como hemos dicho, es aquel en el cual el estado como entidad busca dicha negabilidad. Este modelo pretende permitir al estado aparentar que las acciones encubiertas que salen a la luz fueron patrocinadas por otro actor. Normalmente se intenta hacer creer que las operaciones fueron llevadas a cabo por actores locales. A lo sumo, con un apoyo externo que se intenta que permanezca en secreto, o que sea negable.

Con este modelo, lo que pretende el liderazgo de un país es evitar la escalada con otro rival, o dañar la propia reputación del estado. Esto es algo que podría afectar a distintos aspectos del estatus internacional. Por ejemplo, realizar una acción encubierta para apoyar una dictadura protegería en cierta medida el estatus internacional en el ámbito de los derechos humanos de un país líder como Suecia. Hacerlo de manera abierta y oficial degradaría sensiblemente dicho estatus.

El caso de Wagner Group encaja a la perfección en este tipo. Rusia pretendía a través de su uso, un control de escalada y evitar los costes internacionales. 

El papel de las operaciones encubiertas

La naturaleza de las acciones encubiertas está precisamente en la negabilidad de éstas y no tanto en su secretismo. La inmensa mayoría de las acciones encubiertas se hacen públicas en algún momento, y el actor contra el que se actúa, suele estar al corriente de esta y sabe quién es su patrocinador.

El autor cita a varios especialistas de Relaciones Internacionales que definen a la acción encubierta en estos términos:

  • Joseph y Poznansky dicen que lo que define a la acción encubierta es que el estado desea mantener oculto el patrocinio de una operación.
  • Para Carson una intervención encubierta es aquella en la que «una potencia externa proporciona ayuda letal o participa en el combate de forma que su implicación resulta invisible o, en el peor de los casos, plausiblemente negable«.
  • O’Rourke dice: «El núcleo de la acción encubierta es la idea de la «negación plausible», o la creencia de que el interviniente puede ocultar su papel en una operación desviando la culpa hacia otros«.

Como vemos, acción encubierta y negación plausible son distintas caras de la misma moneda.

Modelo Ejecutivo

En este tipo de negación plausible la entidad más interesada en la negación es el jefe del liderazgo político (presidente, primer ministro, etc). El objetivo aquí sería doble. El primero, que el patrocinador general de la acción, el estado, permanezca en secreto. En segundo lugar, que si el primer nivel de cobertura se descubre y surge información que vincula al gobierno con una operación encubierta, el jefe del ejecutivo aún pueda evadir las responsabilidades. Los subordinados serían los que la asumieran. Salvando las diferencias, sería evitar el bochorno de un Watergate.

Aunque las repercusiones internas (justicia, electorales, opinión publica, etc) son las principales motivadoras de la protección del liderazgo en este modelo, se protege al estado indirectamente. Si la operación se expone, y el gobierno se ve envuelto en una mentira descarada, no sólamente repercutirá a la imagen del presidente, sino a la del país entero.

Para lograr la negación plausible en el modelo ejecutivo, se deben tomar medidas adicionales diferentes al del modelo estatal. Tiene que haber una distancia entre el actor que autoriza la acción y quienes llevan a cabo la operación encubierta. Hay varias maneras de conseguir esto. Lo principal es evitar rastros, pruebas que los conecten. Así, el liderazgo político transmitiría las directivas verbalmente. Otra forma más sútil, es que el líder envíe señales tácitas a los subordinados, signalling.

De todos modos, incluso cuando hay documentación sobre estas operaciones encubiertas, el uso de lenguaje codificado y eufemismos ayudan a dificultar el poder esclarecer los sucesos. Términos vagos como ‘acción ejecutiva’ pueden ser usados para para referirse a asesinatos. Esto serviría para poder negar la autorización de acciones encubiertas, tanto delante de un tribunal como frente a la opinión pública.

Tabla Resumen de la Negación Plausible

Modelo Actor relevante Cómo Porqué Peligros de exposición
Estatal Gobierno Apoyo encubierto Preocupaciones internacionales Filtraciones, Inteligencia de estados rivales, tecnología de la información y comunicaciones
Ejecutivo Jefe ejecutivo Distancia de los operadores Preocupaciones domésticas Conexiones verosímiles con el ejecutivo, HUMINT, espionaje
Los 2 tipos de Negación Plausible

 

Bibliografía:

Gurantz, R. (2022). Does punishment work? Selection effects in air power theory. Comparative Strategy41(2), 123-134.


Descubre más desde Analizando Conflictos

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Deja un comentario