Antes de preguntarnos, ¿qué es el poder blando?, debemos de aclarar un aspecto del propio concepto del poder. Para Joseph Samuel Nye, creador del concepto «poder blando», y una de las más importantes figuras del Neoliberalismo, no podemos decir que un actor «tiene poder» sin especificar el poder «para hacer qué». Uno debe especificar, en primer lugar, los actores que están involucrados en la relación de poder. Luego, qué temas están involucrados. Un ejemplo que cita es que el Papa tiene poder sobre algunos cristianos, pero no sobre otros, como los protestantes. E incluso entre los católicos, el Papa no tienen la decisión en todas sus decisiones morales. Estos podrían rechazar su poder en algunos temas.

Trasladado al caso de España, y una posible herramienta, el idioma y su Instituto Cervantes. Los actores involucrados sería la comunidad hispanoparlante global. ¿Hasta qué punto podría España ejercer poder en ella?

Qué es el Poder Blando
Sin lugar a dudas, unos datos de gran calado, pero sobre los cuales hay que ser capaz de influir defendiendo nuestros intereses. De otro modo, solo quedan como dato anecdótico.

Poder Blando

El soft power o poder blando se fundamenta en la capacidad de influir en otros hacia las posiciones propias a través de medidas no coercitivas. Se consigue a través de la atracción o seducción. El poder blando de un país se basa en gran medida en tres recursos básicos: 

  • Su cultura. 
  • Sus valores políticos (cuando se ponen en práctica en casa y en el extranjero).
  • Sus políticas exteriores (cuando otros las ven como legítimas y con autoridad moral. Por ejemplo, las políticas de Bush eran en su día poco atractivas por ilegítimas). 

Pero el poder blando es más amplio o complejo que esto. Por ejemplo, hay otros recursos que se pueden utilizar en el poder blando. Ese es el caso de los recursos económicos. Estos pueden utilizarse tanto para atraer como para coaccionar. Un país con una economía exitosa puede resultar en una importante fuente de atracción, como el caso de Japón y China. Pero a su vez, los recursos económicos pueden utilizarse en forma de ayuda y sanciones coercitivas. Estaríamos hablando de hard power entonces. Queda patente que en el mundo real, muchas veces es difícil distinguir qué parte de una relación económica se compone de poder duro y poder blando. 

Para Nye, el poder blando es tan importante como el poder duro, y más aún en la política internacional. De hecho, el poder blando permite un cambio de comportamiento en los demás, sin competencia ni conflicto, mediante el uso de la persuasión y la atracción. Además, el uso del poder duro en la actualidad sería más costoso (tanto financiera como políticamente). Por supuesto, países como Rusia en clara competencia con EEUU ven el poder blando norteamericano como una amenaza y retroalimentan esta competencia y conflicto.

Confusión con cultura

Como dice Nye, se ha tendido a confundir soft power con cultura. Comer en un McDonalds o escuchar música norteamericana no implican automáticamente soft power. Eso es confundir los recursos que pueden producir un comportamiento con el comportamiento en sí. Podría llegar a ser poder blando si esas letras musicales transmitieran mensajes contrarios a los valores de un rival. De este modo, dichas letras serían un factor más para poder producir una Revolución de Color en algún país aliado del rival, o en el mismo corazón de éste.

Uno de los mayores temores del Kremlin es la expasión de los movimientos de índile liberal y pro Occidentales en su periferia. O aún peor, en la propia Rusia. Eso amenazaría directamente la supervivencia del régimen. Es por ello que EEUU ha dado apoyo, ya sea de manera directa o indirecta a estos movimientos.

Si la posesión de recursos de poder produce realmente un comportamiento favorable depende del contexto y las habilidades de un actor para convertir los recursos en resultados de comportamiento. Ahí también entraríamos en otro aspecto, el del poder inteligente (smart power), pero que no tocaremos en esta ocasión.

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